Gran Ruta de Escocia: ciudades históricas, castillos y paisajes míticos

Castillo de Edimburgo

Castillo de Edimburgo

Una fortaleza histórica ofrece impresionantes vistas, rica antigüedad y tradiciones únicas, como el cañonazo diario, ideal para los amantes de la historia.
El Castillo de Edimburgo es una de las fortalezas más famosas de Europa. Esta residencia de la familia real se encuentra en un extremo de la Royal Mile, encima de una colina de origen volcánico. Al estar sobre el centro histórico (Old Town) ofrece una vista excelente de la ciudad. Estamos seguros de que disfrutarás muchísimo paseando por las almenas, la explanada y el resto de las edificaciones que componen el castillo.

Sin embargo, ¿qué es lo que hace tan especial este castillo? Por supuesto, que esté rodeado de barrancos muy escarpados. Tan solo se puede llegar a la puerta principal por la Royal Mile. Esto hace que la fortaleza tenga una situación estratégica perfecta para defenderla. También hay que señalar la gran antigüedad de estas murallas. Junto a restos del s. XI, buena parte de lo que hoy vemos son reformas del s. XVI en adelante.

En el interior se guardan las joyas de la corona y la piedra de Scone, sobre la que fueron coronados todos los reyes escoceses. ¡Ah! Si al mediodía escuchas un cañonazo no te asustes. De lunes a sábado, desde el siglo XVII, disparan una salva a las 13:00 horas. Hoy es una tradición, pero lo hacían para que las embarcaciones pudiesen sincronizar sus relojes.